Artículo 7. Escanear el asfalto

Autor #1
ESCANEAR EL ASFALTO

En esta recomendación trataremos de despertar en el principiante su interés por el suelo que pisa. Debemos examinar minuciosamente el asfalto, en la medida de lo posible, desde detrás del manillar. El motorista no puede pasar ignorante, como el automovilista en general, sobre el piso de la carretera, sin preocuparse de si éste es más granulado o más liso, de si es más negro o más claro y brillante, en definitiva: de si se aguanta más o menos.

Tenemos que conseguir establecer una relación directa, y en ello nos va la integridad, entre el aspecto del suelo y el agarre que puede ofrecer a nuestro neumático. Para ello, podemos ayudarnos de una especie de tabla, de una clasificación, de la relación entre los distintos tipos de asfalto y su agarre.

Muy negro y granulado, excelente adherencia; muy claro y mostrando la grava pulida como una baldosa, peligro, asfalto deslizante; gris y muy agreste, agarre aceptable.

Para establecer esta relación con un solo golpe de vista, podemos ir realizando una operación muy simple, que nos ayudará a valorar la adherencia de cada suelo. Se trata de dejar deslizar la suela de la bota durante apenas un par de metros de tanteo sobre el piso mientras circulamos con la moto recta y cuando ya tenemos un mínimo dominio de la moto. Iremos identificando la forma de reaccionar del pie al deslizarlo con las propiedades adherentes de cada tipo de asfalto. Es lo mismo que vemos hacer por TV a algunos pilotos de Gran Premio cuando empieza a llover sobre la pista y no están muy seguros de hasta qué punto está mojada. Yo también lo hago cuando no lo tengo muy claro y el suelo húmedo tiene un aspecto engañoso; sobre todo con la niebla intensa, que lo deja jabonoso y resbaladizo, en la peor de sus condiciones, dejando el hielo a un lado, claro está.

La reacción de la bota, de esa bota que siempre usamos en carretera, es bastante clara. Cuando el asfalto ofrece un agarre aceptable, se queda atrás si no la levantamos inmediatamente; sin embargo, cuando el suelo desliza de verdad, la bota parece querer correr más que nuestra propia moto.

Aparte del tipo de asfalto y de su estado, hay otros elementos en la calzada con los que debemos tener ojo avizor. La pintura es el más común de todos ellos, de los más peligrosos, sobre todo en mojado. Las tapas de registro, de las que ya hemos hablado, y las manchas. Las manchas de aceite, tanto secas como recientes, tienen casi el mismo aspecto; las primeras agarran como el propio asfalto sobre el que reposan y las segundas…, creo que no necesitan resaltar su fatalidad. En cuanto a esas manchas secas, sólo paso con la moto inclinada sobre las que identifico sin dudas porque ya las he examinado otras veces, muchas veces; y aun así, no dejo de sentir una añadida inquietud al verlas acercarse.

Por lo demás, hay otros elementos tan eventuales e inesperados, como por ejemplo un cartón. Tengo una idea muy triste y muy clara de lo que ocurre pasando bien inclinado sobre un cartón. Aunque hace muchos años, no lo olvido, como es muy lógico. Me di una buena bofetada. Otros también frecuentes, sobre todo los días de viento, son los plásticos que ondean sobre el asfalto. No entrañan, en principio,ningún peligro en particular, excepto que si pasamos sobre ellos, es muy posible que se adhieran al escape dejando sobre él un recuerdo muy feo y difícil de eliminar (con estropajo de aluminio).

Recopilamos, por tanto, algunos de los elementos deslizantes con los que nos podemos encontrar en las calles y carreteras:

-El relente.
-La arena, arenilla y gravilla.
-Los respiraderos del metro.
-El granizo y el aguanieve.
-Los regueros de gasoil.
-Las hojas de pino secas que se suelen acumular en los márgenes.
-Las boñigas del ganado.

Por último. En general, cualquier brillo que veamos sobre el piso, ya sea del propio asfalto por su desgaste o su baja calidad, ya sea de algún elemento externo depositado sobre él o ya sea cualquiera de los dos casos y no seamos capaces de distinguirlos, se presenta una situación que debe activar todos nuestros sistemas de alerta. Si la zona brillante es pequeña -apenas unos centímetros-, debemos intentar evitarla; y si no nos queda más remedio que pasar por encima de ella, aplicaremos una técnica descrita más adelante en un ejercicio y luego en el capítulo dedicado a la conducción con lluvia.

Tomás Pérez
 

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New Member
#2
Hola Moriwoki, te agradezco todas las sugerencias que comentas en el foro, creo que para todos los que circulamos en moto las tenemos que tener presentes, aparte de estas creo que la mayoría de conductores deberian de tener presente que al conducir por ciudad también hay que tener presente todo el teme del estado de la vía de circulación, puesto que la mayoría de medios de transporte público desechan líquidos en la vía, aparte camiones y taxis.
Para todos los que conduzcan en ciudad hay que tener en cuenta, como dice muy bien Moriwoki todo el tema de pinturas en las vías de circulación.
Gracias y saludos a todos
 
Autor #4
Un detalle más.
Las rotondas, tan comunes hoy en día, y en especial las que soportan más tránsito, ofrecen un asfalto más pulido y resbaladizo que cualquier otro sector de la calzada. La razón es el esfuerzo continuado de tantos y tantos neumáticos que soporta ese piso.

Gracias a vosotros.
 

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