Artículo 3. CÓMO FRENAR. Con ejercicio

Autor #1
Hola a todos.


Ya hemos visto con qué mentalidad debemos comprarnos una moto, con qué mentalidad (sobre todo de anticipación) debemos subirnos a ella cada día, y hemos visto cómo subirnos a la moto.
Bien. Antes de echar a andar, seamos precavidos y veamos cómo parar. Cómo frenar.

Antes de cualquier otra consideración debemos hacer un ejercicio mental. Es imprescindible combinar primero en el pensamiento dos conceptos que confunden a la mayoría haciéndoles creer que son antagonistas cuando, en realidad, no sólo no lo son, sino que resultan completamente compatibles.

Me estoy refiriendo a la fuerza con la suavidad. Me estoy refiriendo a la potencia con la progresividad.

Por otra parte, también a menudo, se produce otra confusión entendiendo por lo mismo dos conceptos que no lo son: Potente y Brusco. Equivocar estos dos conceptos da, en bastantes ocasiones, con los huesos del motero principiante en el suelo. Frenar con firmeza y potencia o hacer una frenada fuerte y apurada no es, en absoluto, lo mismo que frenar con brusquedad, que hacer una frenada seca y abrupta. Se pueden hacer frenadas potentísimas sobre el asfalto mojado que serían impensables con el más mínimo grado de brusquedad. Por otro lado, muchos se sorprenderían de las apuradas de frenada que se pueden llegar a realizar con una moto de cross sobre la tierra, hacer invertidos sin problemas por una superficie así.

La perfecta combinación entre potencia y progresividad constituye la esencia del tacto que necesita aplicar el motorista en la frenada.

Por otro lado debemos de tener en cuenta el comportamiento geométrico de la moto, debemos de saber qué está ocurriendo debajo de nosotros cuando iniciamos una frenada y cuando estamos plenamente dentro de ella.
Así, cuando vamos acelerando, la moto avanza con una presión del 60 o el 80% de su masa y de su inercia sobre la rueda trasera y de tan sólo un 40 o un 20 sobre la delantera, por lo que su neumático lleva en ese instante un agarre un tanto en precario. En esos momentos, la moto se mueve con lo que se conoce como "Carga Positiva". Cuando nos movemos a una velocidad estable, una velocidad de crucero, la moto transita con una carga neutra y, por tanto, con el reparto de peso e inercia sobre las ruedas se hace al 50%.

Bien, en el primer momento de la frenada, en el primer instante, debemos de tener muy presente que la moto va a pasar de llevar carga positiva o carga neutra directamente a llevar lo que se conoce como "Carga negativa", que es la que se verifica durante la deceleración y que, dependiendo del tipo de moto, transfiere el peso y la inercia en un 70, un 80 o un 90% a la rueda delantera.

Vayamos por un momento al lado equilibrista más circense, por así llamarlo, de la moto, para comprender al completo estas variantes de la carga.

Con estos cambios de la carga, se comprenderá fácilmente que cuando la carga positiva sea máxima, la moto despegará marcando la famosa posición del caballito rampante. De la misma manera, se comprenderá que la carga negativa máxima, con el 100% del peso y la inercia sobre la rueda delantera, se verificará en la figura que se conoce como "un invertido", en el momento en el que la rueda trasera despegue del suelo y mientras vaya elevándose.

Así pues, debemos de tener presente que en el primer momento de la frenada la moto se va apoyando plenamente en la rueda trasera o como mucho al 50% entre las dos, por tanto el agarre de la delantera será mínimo. Un instante después, la moto entrará en carga negativa apoyando la mayor parte de su peso y de su inercia sobre el neumático delantero. A mayor presión, mayor agarre, con la ventaja, además, de que la huella del neumático se expande sobre el asfalto, disponiendo de una mayor superficie de contacto.

Después esta explicación, queda claro que el clásico manotazo de pánico se propina sobre la maneta precisamente en el momento de menor agarre del neumático delantero. Entonces, ¿cómo evitar -sobre todo en el principiante- esa brusquedad que nos puede llevar al suelo con facilidad?

Antes de nada, hablaremos a continuación con el supuesto de un asfalto óptimo y pulcro.

-Primeroy sobre todo, con la forma de coger el puño derecho. Si se tiene una mano más bien pequeña –menos de una talla 9 de guante-, es conveniente acostumbrarse desde el principio a agarrar el puño derecho con toda la mano y dejar el dedo índice sobre la maneta del freno. En casi todas las manetas existe una escala de regulación para aproximarla al puño (la mayoría es de 6). Antes de sacar la moto de la tienda, conviene regular esa aproximación.
Si se tiene una mano más grande – la mía es de las más grandes y uso una talla entre once y medio y doce- podremos permitirnos dejar los dedos índice y medio sobre la maneta, porque tendremos fuerza suficiente con el resto de la mano para sujetar el manillar en el 90% de las circunstancias.

Ya sea con uno o con dos dedos sobre la maneta, nos acostumbraremos a conducir siempre así, cogiendo el puño derecho de esa forma.

¿Qué ocurre si llevamos toda la mano agarrada sobre el puño del acelerador?

Que cuando surge un imprevisto, un sobresalto –por el hecho de ser principiante se multiplican por diez o por más el número de éstos en comparación con los que tienen más experiencia-, nos asustamos, como principiantes que somos y reaccionamos con un instintivo manotazo sobre el freno, las pinzas muerden seca y bruscamente los discos, la suspensión delantera hace lo que se conoce con el nombre de un "tope técnico" (si queréis, se puede desarrollar este fenómeno físico en otro apartado) y tenemos todas las papeletas para irnos al suelo porque el neumático perderá su agarre. Además de esto, añádase la circunstancia de que en la mayoría de las ocasiones en las que se produce el susto, el principiante está acelarando, y en ese primer momento del manotazo, por tanto, la rueda delantera toca el suelo con poca presión, escaso agarre.




Si llevamos uno o dos dedos permanentemente sobre el freno, primero, ganamos unas décimas o incluso un segundo vital sobre la fórmula de llevar toda la mano sobre la maneta en caso de emergencia; y segundo, la fuerza que haces con dos dedos en un acto reflejo de pánico nunca puede ser la misma que con los cuatro dedos; y tercero, es mucho más fácil graduar, hacer progresiva la frenada, con dos dedos que con toda la mano porque guardas el apoyo del dedo anular y el meñique sobre el puño.


-Segundo.
Conviene que durante los primeros kilómetros que hagamos con esa moto, o, simplemente, nuestros primeros kilómetros en moto, simulemos, cuando circulemos por alguna vía solitaria y apartada, tantear el freno con sumo cuidado; hacer pequeñas frenadas para ir cogiendo su tacto.


-Tercero.
Una vez que nos acostumbremos a tener uno o dos dedos sobre la maneta, cuando las circunstancias nos exijan una frenada decidida y potente, tiraremos primero de la palanca con ese dedo o dos dedos, y una décima después incluso con los cuatro, apretando la maneta con toda la fuerza que nos exija el escenario en el que nos encontremos. Estoy hablando de evitar una colisión o algo semejante. Aunque hay muchos conjuntos de freno (el de vuestras kawas pienso que también lo es) que son por sí mismos suficientes para rendir al máximo con esos dos dedos.

Debemos de combinar al máximo progresión y potencia, suavidad y fuerza sobre la maneta.
Tenemos que ir tanteándolo al mismo tiempo que adquirimos una sensibilidad en los dedos de la mano derecha que nos transmita la intensidad exacta con la que estamos frenando realmente la rueda.
Hay que llegar a sentir las pastillas mordiendo los discos en nuestros dedos. Para ello repetiremos diferentes frenadas en una vía solitaria o incluso en un aparcamiento, con tal de que tengan, eso sí, un piso, seco y limpio, de excelente agarre. Apretando unas veces con más fuerza y otras con menos, siempre con esa progresividad fundamental para no caerse, de la que ya hemos hablado, observaremos las reacciones del tren delantero hasta hacernos una idea de cómo el neumático se agarra al asfalto cuando provocamos la deceleración.
Una vez conseguida esa cierta sensibilidad, vigilaremos el agarre del asfalto y en general lo que estamos pisando en el momento de retener la moto. Por ejemplo, en una frenada un tanto apurada porque nos ha sorprendido un semáforo en rojo, es muy común encontrarnos en nuestra trayectoria una tapa de registro del alcantarillado. Debemos de alcanzar una precisión tal que nos permita aflojar –no del todo- la maneta justamente cuando la rueda delantera pisa el metal y volver a apretar en el centímetro exacto en el que la dejemos atrás para sacarle todo el rendimiento a la frenada.
Podemos prolongar la frenada hasta dentro de la curva si lo necesitamos; y, siempre que marquemos esa progresión de la que tanto hablamos, se puede frenar en medio de esa curva con mucha más potencia de la que algunos imaginan. Por otra parte. El objetivo es alcanzar ese tacto que dará una buena dosis de seguridad.




El ABS
Anti-lock Braking System
Como su nombre indica en inglés, se trata de un sistema electrónico digital que impide que la acción de los frenos llegue a bloquear cualquiera de las dos ruedas o ambas a la vez.
Una rueda dentada concéntrica a los discos de freno envía impulsos mediante un interruptor a la centralita que gobierna el sistema ABS y que tiene el control sobre cada una de las pinzas que presionan los discos encargados de la frenada. En el instante que deja de recibir impulsos de la rueda dentada, entiende que su velocidad de giro es cero y libera la presión de las pinzas. En el instante siguiente, cuando vuelve a recibir el primer impulso, permite que la pinza ejerza de nuevo su presión hasta que vuelva a dejar de recibir los impulsos transmitidos. Así sucesivamente la centralita coge y suelta la presión de la pinza, o las pinzas, en busca de la frenada óptima con la mayor seguridad.
Existe una gran diferencia entre los software de los primitivos sistemas ABS, que restaban una apreciable parte de la frenada para garantizar esa seguridad y los que montan los frenos de la última generación de deportivas de Honda y la novísima BMW S 1000 RR con su ABS Race. Esa merma en la eficacia es el motivo por el que muchos motoristas asiduos de las tandas libres en circuito no hayan querido ni oír hablar de este sistema y, si es que su moto lo monta, lo desconectan a la hora de entrar a pista. Sin embargo esa opinión comenzó a cambiar con la llegada de la nueva generación de ABS.

En general, para cualquier tipo de moto en carretera, el ABS constituye un elemento de seguridad inestimable, no digamos ya cuando las condiciones del suelo se tornan delicadas: Asfalto erosionado o de agarre deficiente, piso sucio y desde luego mojado.

Como conclusión, subrayar que el ABS es un sistema sin duda alguna muy recomendable, no sólo para todos los principiantes, sino para todo el espectro de motoristas que transitan por la vía pública.

Los latiguillos metálicos y la mano del principiante.
Mucho se oye hablar acerca de los latiguillos metálicos, refiriéndose al conducto que contiene el líquido de frenos y que transmite la presión ejercida sobre la maneta hasta las pastillas para que muerdan los discos con toda su potencia de retención.
Sí, efectivamente, resultan realmente directos y efectivos, son incluso imprescindibles, sin ir más lejos para el que escribe, de tal manera que es lo primero que le instala a una moto cuando acaba de adquirirla, si es que no viene equipada con ellos. Es la primera modificación personal que sufre la moto.
Como decía, el tacto que ofrecen los latiguillos metálicos es directo y preciso; se siente sobre el dedo índice, derecho, que es el más sensible, al menos en mi caso, cómo las pastillas aprietan los discos micrométricamente con cada milésima que recorre la maneta. Dan rotundidad, contundencia a la frenada sin dejar que se pierda ni ápice de presión en todas las circunstancias. Las palabra desfallecimiento, fading, se vuelve prácticamente desconocida para la moto que equipa latiguillos metálicos en sus frenos.
Exactitud, seguridad, potencia, contundencia... Perfecto. Perfecto para una mano experimentada, ideal para un tacto sensible y conciso, adquirido tras muchas y diferentes frenadas, frenazos y apuradas. Perfecto, pero no para el tacto tosco y abrupto de una mano principiante. Las consecuencias de ese inevitable y asustadizo manotazo, del que acabamos de hablar, sobre una maneta que conecte con unos latiguillos metálicos puede ser más nefasta, si cabe, que con unos convencionales de goma, y más delicado, aun, si hablamos de una conducción sobre suelo mojado.
Conclusión:
No es recomendable, en absoluto, la sustitución de los latiguillos de goma por unos metálicos para un motorista principiante que pretenda, tal vez mal aconsejado, adelantar tres pasos dentro de su nivel de conducción en lugar de uno.

Este comentario no quiere significar que todas las motos que traigan en origen montados los latiguillos metálicos representen un potencial peligro para el principiante; aunque sí es cierto que siempre ofrecerán un tacto más directo que las motos que vengan equipadas con los de goma.

Los latiguillos de Kevlar.
En mi opinión, siempre muy particular, tienen una tacto muy similar a los de goma, se gana muy poco o casi nada en precisión y sensación de ataque directo sobre las pastillas. Da la impresión, más bien, de haber aparecido por un motivo vistoso y colorista, una moda, más que por una verdadera mejora de la frenada. En competición no veo a nadie, o al menos no lo recuerdo, que los monte.

EJERCICIO:

¿En qué porcentaje usas el freno delantero y en cuál el trasero?

Nota.- Hablaremos en la solución también del caso particular de las Harleys más grandes.
 
#3
Magnifico tuto Tomas!
Que recuerdos me trae esa bomba radial Brembo de las fotos!:thinking: Tuve una muy parecida (aunque mas antigua) que compré en el 93 y la iba cambiando a la siguiente moto segun vendía la anterior...magnífico material!
 

883

New Member
#4
Hola a todos
Los consejos son muy interesantes, pero ya que estamos puestos, tan solo es para preguntarte que cuando freno (tengo una sporter 883 ) la moto no queda con frenado brusco, parace que le cuesta frenar, tiene un recorrido largo de frenado en carretera, por lo que me he acostumbrado a frenar doblemente con el freno de mano.
Cualquier consejo es aceptable para la buena conducción

Saludos a todos
 
Autor #6
con 400 Kg, tira el ancla... No frena na.. piano piano arribamo lontano..
Pero bueno, habrá que frenar, poco o nada, pero algo habrá que frenar. Es que, si no frena, pues no puedes salir de casa.
Vamos a ponernos en situación:
La Rocket III pesa 393 kg en seco y no frena nada mal. No me lo han contado, lo he comprobado yo mismo.

La Victoy Vision pesa 396 kg, no tanto como la Triumph, tal vez por la diferencia de horquilla, pero frena, desde luego que frena. Tampoco me lo han contado, lo he comprobado yo mismo.

En fin, con una moto o con otra, hagamos la mejor frenada posible.

Gracias.
 
Autor #7
Hola a todos
Los consejos son muy interesantes, pero ya que estamos puestos, tan solo es para preguntarte que cuando freno (tengo una sporter 883 ) la moto no queda con frenado brusco, parace que le cuesta frenar, tiene un recorrido largo de frenado en carretera, por lo que me he acostumbrado a frenar doblemente con el freno de mano.
Cualquier consejo es aceptable para la buena conducción

Saludos a todos
¿Quieres decir que sientes cómo le falta mordiente? ¿Como si no tuviera suficiente potencia?
 
#8
Hola a todos por lo que describe el compañero yo diria que si le falta mordiente ,tema facilmente subsanable cambiando latigillos de freno y las pastillas por unas un poco mas blandas mejorara seguro en frenada,aunque la durabilidad es mas corta,ademas son motos de por si muy pesadas,pero como muy bien dice MORIWOKI las Victory llevan mejor equipo de frenos,y hablando de horquillas precisamente la semana pasada ayude a un amigo a cambiar la suya,tiene una sporter.le hemos adaptado una paioli italiana invertida y el resultado a nivel de rigidez,frenada es genial,es una apreciacion personal,pero lo que si es verdad,que son motos en las cuales hay que tirar de ancla con anticipacion,siempre queda la opcion de jugar con las marchas,tema reducciones suaves que tambien ayudan a pararla,y claro esta una bomba de freno con mas potencia,pinzas diferentes etc, saludos
 
#10
Buen artículo, Gracias por compartir.

Si se me permite una pregunta. . .

Nunca he dado un curso de conducción, pero conduzco moto desde los 8 años, supongo que lo aprendido ha sido a base de sustos. Normalmente uso más intensidad en le freno delantero que en el trasero, esto se que está bien, porque me va bien, pero EN MOJADO, invierto, supongo instintvamente la proporcion, o sea pongo más intensidad en el trasero.

Está esto bien? tienes algún consejo para frenar en mojado?

Gracias de nuevo.
 
Autor #12
Hola a todos por lo que describe el compañero yo diria que si le falta mordiente ,tema facilmente subsanable cambiando latigillos de freno y las pastillas por unas un poco mas blandas mejorara seguro en frenada,aunque la durabilidad es mas corta
Hola, Skalator.
Perfecta tu recomendación, a mi modo de ver. Es lo que yo mismo haría si necesitase más mordiente en una moto así.
Ahora bien, el hilo lo abre un artículo con el que se pretende enseñar a frenar con la mayor efectividad posible, a hacer la mejor frenada, la más corta y segura con la moto que tenemos. Mejorar el equipo de frenos de nuestra moto, o cambiar a una moto que frene mejor, es otro tema.
Está muy bien el consejo, por supuesto. pero yo quisiera saber cómo frena 883, y, de paso, cómo frenan los demás.

Muchas gracias.
 
Autor #13
Todos estos artículos están destinados al que no sabe nada, al que sabe muy poco o al que se ve completamente perdido en la carretera, que son bastantes más de los que muchos se imaginan. Para el que ya sabe, y sobre todo para el que tiene mucha experiencia y está completamente seguro de que sabe, estos artículos no pretenden decirle nada en absoluto: no están pensados para él.
Comento esto porque apenas veo participar a los primeros, a los que creo que más lo necesitan.

Muchas gracias.
 
Autor #14
Buen artículo, Gracias por compartir.

Si se me permite una pregunta. . .

Nunca he dado un curso de conducción, pero conduzco moto desde los 8 años, supongo que lo aprendido ha sido a base de sustos. Normalmente uso más intensidad en le freno delantero que en el trasero, esto se que está bien, porque me va bien, pero EN MOJADO, invierto, supongo instintvamente la proporcion, o sea pongo más intensidad en el trasero.

Está esto bien? tienes algún consejo para frenar en mojado?

Gracias de nuevo.
Hola.

Intento seguir un programa diseñado previamente: ir por partes.
Vayamos por partes entonces, por favor. Primero, el artículo contiene un ejercicio con una pregunta. Da tu respuestas, y después de que hayamos publicado la solución, recuérdamelo si no te he contestado.

Muchas gracias.
 
Autor #15
Por último, de momento, muchas gracias a los que me han dado las gracias.
Gracias.

Pdata. Por gracias que no quede, jajajaja.
Un saludo
 
#16
EJERCICIO:

¿En qué porcentaje usas el freno delantero y en cuál el trasero?
Pues en mi caso, en la FatBoy casi siempre uso el trasero (pongamos en un 80%) y rara vez el delantero, solo cuando veo que por alguna razon tengo que apurar la frenada y entonces (y solo entonces) le doy a la maneta.

En el Tri-Glide, no creo que tenga importancia, ya que poco tiene que ver con el caso que nos ocupa, la moto, pero la diferencia todavia es mas abrumadora, uso los traseros en un 95% de las veces, los delanteros estan de adorno para mi.
 
Autor #17
Pues en mi caso, en la FatBoy casi siempre uso el trasero (pongamos en un 80%) y rara vez el delantero, solo cuando veo que por alguna razon tengo que apurar la frenada y entonces (y solo entonces) le doy a la maneta.

En el Tri-Glide, no creo que tenga importancia, ya que poco tiene que ver con el caso que nos ocupa, la moto, pero la diferencia todavia es mas abrumadora, uso los traseros en un 95% de las veces, los delanteros estan de adorno para mi.
Muy bien.
Vamos a ver si responde alguno más, y, si no, colocamos una explicación, más que una respuesta, a la pregunta.
Muchas gracias.
 

cesar

New Member
#18
Ante situaciones extremas "simultáneamente" con el delantero y el trasero -realmente siempre será el delantero, puesto que llevo tres dedos siempre sobre la maneta....- en conducción normal el delantero 70% primero y complemento con el trasero hasta "alinear" en trazada modificando centro de gravedad (en curvas)... Y si voy con acompañante siempre el stop final con el trasero... (salvo que sea una fémina que porte una 100..).!
Seguro que lo hago mal (malos hábitos de cuando repartía pizzas..)
 
Autor #19
Ante situaciones extremas "simultáneamente" con el delantero y el trasero -realmente siempre será el delantero, puesto que llevo tres dedos siempre sobre la maneta....- en conducción normal el delantero 70% primero y complemento con el trasero hasta "alinear" en trazada modificando centro de gravedad (en curvas)... Y si voy con acompañante siempre el stop final con el trasero... (salvo que sea una fémina que porte una 100..).!
Seguro que lo hago mal (malos hábitos de cuando repartía pizzas..)
Muy clara y desde luego muy detallada la respuesta.
Lo vemos al final.
Muchas gracias.
 
#20
Muchas veces es la suspensión lo que nos falla, cuando compre mi Ultra la frenada no era la deseada pense en cambiar discos, pastillas, latiguillos al final un cambio total de suspensión delantera mejoró la frenada notablemente luego vinieron un cambio de neumáticos a michelin y la cosa fue mucho mejor.......
Saludos.
 

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