Hola a todos.

He tenido este foro un poco..., bueno, un poco, no, bastante abandonado, cuando quedaban algunos temas que tratar. Hoy os traigo uno que sé que toca de una forma muy particular a los harlystas, espero compensar con él este tiempo sin aparecer por aquí.
Pero antes de hablar del artículo, comentar que quedan para el otoño otros más apropiados para ese tiempo, y que parece tener menor sentido tratar ahora.
Espero que os resulte interesante.

Recurso para la maniobra del giro cerrado

Vaya por delante que algunas motos, por ejemplo, las de tipo trail cuentan con cierta ventaja (no hablemos ya de las de trial) respecto al resto en este particular apartado debido a su estrechez, al generoso brazo de palanca de su manillar y a su relativa ligereza (lo es si sobre todo se compara con Harleys Big Twin, GTs o con las maxi custom), pero aun así, resulta comprometido, muy comprometido sobre todo cuando se conduce cargado de equipaje y con pasajero, realizar un giro a paso de peatón para dar media vuelta dentro de un garaje o en una calle estrecha, incluso, en ocasiones, para negociar la complicada revuelta de un puerto. Vamos describiendo ese arco para cambiar el sentido siempre con el temor de que haga tope la dirección, de que la moto no gire más y termine irremisiblemente en el suelo.

Pero podemos contar con un recurso que nos ayude, un recurso que acorta notablemente el radio de giro de nuestra moto, que la hace mucho más maniobrable dentro de estos estrechos escenarios.

Se trata de mantener nuestro tronco completamente recto mientras inclinamos la moto todo lo posible. Cuanto más la inclinemos en estas condiciones, mayor capacidad de maniobra tendrá y menos espacio necesitará para hacer el giro. Es la técnica que utilizan esos policías americanos que provocan tanta admiración entre la mayoría de los harlystas por sus virtuosas firigranas sorteando los conos en espacios inverosímiles y dando media vuelta entre las líneas, casi de un Scaléctric.



Pero como lo más importante, a mi modo de ver, es además de saber cuáles son los recursos que funcionan, saber también el porqué, el principio que los rige. Veamos este caso para el que existen dos motivos por los que se acorta el radio de giro al inclinar la moto, no yendo en orden de marcha, sino a muy baja velocidad.

El primero es tan compensible como visible. Como todos sabemos, el perfil de los neumáticos de una moto es curvo y no plano, como en el caso de un coche, por ejemplo. Bien, si nos fijamos detenidamente, descubriremos que ese neumático es más alto -en la inmensa mayoría de las motos- en el centro que en los bordes. El contorno central tiene un radio mayor que el contorno lateral, que es sobre el que se apoya la moto, lógicamente, cuando vamos inclinados.

Sirva como detalle ilustrativo que esta circunstancia vuelve partícularmente locos a los técnicos de las carreras de velocidad, donde todo va ajustado al milímetro; porque el desarrollo de la moto no es el mismo transitando por la recta (más largo) que negociando una eterna curva parabólica (más corto). Ese mismo principio hace la moto más maniobrable en un giro muy lento y cerrado. Pero hay otro más y más determinante.
Es fácil comprender para cualquiera que una rueda, que un círculo rodante, cuando vira unos grados sobre el plano vertical, de la misma forma en que lo hacen las ruedas delanteras de un coche, un camión o un autobús, al girar el volante, describe una curva en su marcha, en su rodar sobre el plano.

Bien. El segundo.
Si al mismo tiempo que esa rueda que vira sobre la vertical para trazar una línea curva, la hacemos bascular sobre el plano horizontal, la inclinamos como la rueda de una bicicleta o de una moto, el arco que describirá sobre el suelo será más cerrado, de un radio inferior, que el que dibujará su trayectoria manteniéndose vertical. Y, además de esto, el arco que describirá será más corto y más cerrado cuanto mayor sea la inclinación que tome.

Hasta aquí la explicación geométrica.
Pero, ¿cómo trasladamos este principio al manejo práctico y cotidiano de la moto?


Pues, sencillamente, para acortar el giro que hagamos cuando pretendemos dar media vuelta en una calle vecinal o dentro de un garaje, de un solo trazo y sin maniobras de reversa. De esa forma, podemos comprobar cómo en algunas ocasiones describiendo un giro con la moto completamente vertical la capacidad no es suficiente para describir el arco que trazamos sobre el suelo por falta de espacio, y, sin embargo, inclinando la rueda delantera y por ende toda la moto, observamos cómo el radio del arco que describimos se acorta entonces. Efectivamente, ese arco del giro se hace más cerrado, su radio se acorta más cuanto más inclinemos la rueda, cuanto más inclinemos la moto. Esto funciona exactamente igual en una bicicleta, que tienen, normalmente, un perfil plano y uniforme.

Tomemos el ejemplo del piloto de trial.

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Observemos cómo en los estrechísimos espacios que exigen un cambio radical de sentido el piloto permanece de pie, como es obligado, pero completamente erguido mientras que obliga a la moto basculándola hasta un ángulo insólito, entonces hacemos una hipérbole para describir la maniobra y decimos que la moto gira dentro de una moneda.

Por esta misma razón algunos coches, algunas grandes berlinas, inclinan ligeramente sus ruedas delanteras cuando la dirección está completamente girada, para acortar el radio de giro del vehículo y hacerlo más maniobrable.

Tomás Pérez